Héctor y Andrómaca



Deleite del espectador ante lo siniestro (I)

1.QUÉ ES LO SINIESTRO

Para poder entender el concepto de lo siniestro deberemos remitirnos a los estudios realizados por Freud (1856-1939). Pero debemos citar algunos precedentes que servirán de base a estos estudios, los herederos de la estética kantiana, que postulaba que lo sublime (das Erhabene) “ es excesivo: transgrede, rebasa nuestra capacidad de aprehensión, nos remonta a magnitudes inimaginables; que lo monstruoso -es decir, lo sublime- nos hace trascender”.

Una serie de filósofos y pensadores como Hegel, Krause y Schelling arrastrados por una época de las luces enamorada secretamente de las sombras asumirán los presupuestos kantianos y, yendo un poco más allá, entenderán la belleza como presencia divina, como encarnación de lo infinito en lo finito. El sentimiento de lo sublime romperá «la apacible consideración de la estética como teoría de lo bello, obligándola a admitir al huésped inhóspito (unheimlich) de lo sublime». Pero será Schelling quien formule la definición tomada por Freud para su posterior análisis: “Se denomina UNHEIMLICH todo lo que, debiendo permanecer secreto, oculto… no obstante, se ha manifestado”.

Lo siniestro se relaciona directamente con el sublime romántico conocido también como gótico sublime y que se apoya, sobre todo, en las teorías de Edmund Burke, expuestas en su Indagación filosófica sobre el origen de nuestras ideas acerca de lo sublime y de lo Bello . Para Burke lo sublime se centra en la dimensión vital de las pasiones, especialmente la más poderosa: el miedo, que arrebata a la mente la capacidad de reaccionar y actuar de acuerdo a la razón. Por lo tanto, lo sublime al igual que lo siniestro se relaciona con una experiencia terrible o un miedo incontrolado que paraliza la razón y amenaza nuestro instinto de supervivencia, generando lo que Burke llama un placer negativo.

Lo sublime es el resultado del enfrentamiento entre la imaginación y la razón y supone tal como afirma Immanuel Kant la posibilidad de trascender los limites de la sensibilidad. El sentimiento de lo sublime sobrepasa el ámbito de la razón con una fuerte emoción que combina placer y dolor.

Por otro lado, es importante destacar que son precisamente dos autores enmarcados dentro del Romanticismo alemán, caracterizado por esas ansias de lo Absoluto, como hemos señalado brevemente, los que marquen la pauta de este escrito de Freud.

Precursores de lo siniestro, Schelling y Hoffmann, serán tomados y reinterpretados por el vienés para argumentar sus propios planteamientos y consideraciones estéticas sobre das Unheimliche. Del primero, Schelling (1775 – 1854), encarnación del fin de la odisea de la historia de la filosofía, se tomará, en la primera parte del ensayo, la definición ya antes mencionada alrededor de la cual se construirá todo un estudio filológico que servirá a Freud para proponer su propia definición. Y del segundo, E.T.A. Hoffmann (1776 – 1822), tomará su cuento Der Sandmann como ejemplo de todas aquellas situaciones y cosas que transmiten el sentimiento de lo siniestro o inhóspito.

a) Estudio filológico del término das Unheimliche

Unheimlich es el antónimo de heimlich, aquello familiar, señala Freud, de lo que se sigue de forma “evidente” que lo Unheimliche sería aquello que causa espanto precisamente porque no es conocido, familiar , pero el problema estriba en que ni todo lo nuevo provoca espanto, ni todo lo familiar se “inmuniza” contra lo siniestro. Además, la cosa se complica: no siempre heimlich es antónimo de unheimlich, sino más bien lo contrario.

En este sentido, la definición de Schelling «Se denomina UNHEIMLICH todo lo que, debiendo permanecer secreto, oculto… no obstante, se ha manifestado» , habría que entenderla como aquello que, mediante el proceso de su represión, entendida ésta como rechazo ante ideas o deseos que pueden ser considerados perjudiciales para el sujeto, muestra una cara oculta e inhóspita en lo familiar al mostrarse eso que la conciencia preferiría haber reprimido.

b) Inventario de lo siniestro. Der Sandmann

A partir del cuento de Hoffman, Der Sandmann, y teniendo en cuenta el estudio lingüístico anterior, Freud elabora todo un inventario de cosas, personas o situaciones que pueden provocar el sentimiento de lo siniestro y que, siendo angustiosas y/o espeluznantes, pueden ser diferenciadas claramente de lo que escapa a lo Unheimliche.

Freud extrae las siguientes conclusiones:

1) Los miedos de la infancia han cobrado forma encarnándose en el personaje de Coppola, figura a la que, por otro lado, se relaciona directamente con el miedo a la pérdida de los ojos (y con la pérdida del padre). Este miedo, afirma Freud, es el miedo a la castración, esto es: a la amputación de miembros (de ahí el miedo al desmembramiento). El arenero, señala Freud, representa el miedo a la castración infantil. Por eso, dice Freud, tenemos sentimiento de lo siniestro ante imágenes de amputaciones o lesiones de órganos valiosos y delicados del cuerpo humano. Estas imágenes producen un vínculo entre lo siniestro y lo fantástico cuando parece ser descuartizado un ser vivo que en realidad no lo es, como es el caso de la muñeca Olimpia, que lleva a la confusión de lo animado y lo inanimado.

2) Confusión entre la realidad y la fantasía . En el caso del cuento de Hoffmann se juega constantemente con la idea de que todo lo que está sucediendo ha podido ser fruto de la imaginación de Nataniel, idea que cae por su propio peso al constatar que el personaje de Coppelius y el de Coppola son el mismo: el arenero. Esta identificación da verosimilitud a todo el relato. Se da lo siniestro cuando lo fantástico se produce en lo real; o cuando lo real sume el carácter de lo fantástico. Lo siniestro se da, frecuente y fácilmente, cuando se desvanecen los límites entre fantasía y realidad; cuando lo que habíamos tenido por fantástico aparece ante nosotros como real; cuando un símbolo asume el lugar y la importancia de lo simbolizado, y así sucesivamente.

3) Relacionado con el animismo y la omnipotencia del pensamiento está la superstición y el mal de ojo (otra vez reaparece el tema de los ojos y de la visión). Se da la sensación de lo siniestro cuando algo sentido y presentido, temido secretamente, se hace realidad. Tal es el caso de Nataniel.

4) Pero Nataniel está, además, maldito. La figura del arenero conlleva siempre su desgracia desde que lo vio en su niñez. Así, un individuo siniestro es portador de maleficios y de presagios funestos.

5) Es siniestra la repetición de una situación en condiciones idénticas, sea mediante la repetición de lo semejante o el retorno involuntario a un mismo lugar, de manera que «nos hace parecer siniestro lo que en otras circunstancias sería inocente, imponiéndonos [así] la idea de lo nefasto, de lo ineludible, en donde en otro caso sólo habríamos hablado de casualidad» . Es lo reprimido que retorna. El miedo hecho realidad. Lo funesto del déjà vu.

6) Antes Coppelius y después Coppola , ambos son el arenero. La revelación de este hecho se torna siniestro. El tema del doble, como señala Freud, fue tratado por Hoffmann en otras narraciones como en Los elixires del diablo. No es este un recurso desconocido en la literatura fantástica. Aparece de forma recurrente desde E.A. Poe en William Wilson hasta Dostoievski con El doble y por supuesto en el cine, recordemos El estudiante de Praga (1913) de Stellan Rye.

7) Lo siniestro es, a menudo, considerado como tal cuando está relacionado con la muerte, con cadáveres, con la aparición de los muertos, los espíritus y los espectros . Este elemento puede ser entendido desde la superstición y el primitivismo.


Comentarios

  1. Juan Ignacio Arias nos dice:

    Con mucho interes pretendía comenzar a leer el articulo “Deleite del espectador ante lo siniestro (I)”, pero grande fue mi espanto al ver que se mencionaba el pensador alemán Schelling como posterior a Freud, cuando en realidad el primero antecede en casi una centena de años (en cuanto a su nacimiento) al segundo; cuestión que le quita seriedad a todo el resto del articulo, pues no hace sino suponer que la información es del todo precaria y sacada de manuales de estudio.
    Juan Ignacio Arias K.
    Doctorando en filosofía de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso

    | Publicado 3 years ago
  2. krisish nos dice:

    No creo haber dicho en ningún momento que Schelling fuese posterior a Freud. De hecho en el artículo se comenta Schelling como uno de los “precedentes” a Freud y se habla de que Freud utiliza la definición que formuló Schelling de lo siniestro.

    Si en algún mometo he dado a entender que Schelling es posterior a Freud le agradecería que me indicase exáctamente donde ya que sin duda sería un error.

    | Publicado 3 years ago
  3. yuvens nos dice:

    ¿no entiendo?

    Pero será Schelling quien formule la definición tomada por Freud

    | Publicado 1 year, 6 months ago
  4. yuvens nos dice:

    mi correo es yuvens@gmail.com, me gustaría saber más sobre UNHEIMLICH

    | Publicado 1 year, 6 months ago
  5. krisish nos dice:

    Hola yuvens puedes echarle un vistazo a Lo bello y lo siniestro de Eugenio Trías.
    Exactamente quería decir eso, que Freud se basa en los postulados de Schelling.

    Un saludo y gracias por tu visita.

    | Publicado 1 year, 5 months ago
  6. yuvens nos dice:

    he colocado algo de mi trabajo con respecto a este tema. Muchas gracias por la ayuda.

    | Publicado 1 year, 5 months ago


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